El Congreso Yucateco, en contra de los Derechos Humanos
El diputado de Umán, Enrique Castillo Ruz, quien ha brincado de un cargo a otro, bajo el amparo y protección del ex gobernador Federico Granja Ricalde, conocido por su estrecha relación con el clero de Yucatán, fue quien propició toda la cargada, las traiciones y las ilegalidades en contra de los derechos humanos de miles de Yucatán que, a través de diversas agrupaciones, impulsan el matrimonio igualitario, es decir, derechos para todos.
Cabe precisar que existe en Umán desde hace muchos años una fuerte comunidad LGTTTI que lucha por sus derechos, a ellos acudió Enrique Castillo Ruz, cuando fue candidato a diputado local por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) pidiéndoles su apoyo y su voto, ahora los traiciona y como presidente en turno de la mesa directiva del Congreso del Estado propició trampuchetas y enredos para que el matrimonio igualitario sea sometido por cédula, voto secreto, para que los diputados y diputadas de diferentes partidos representados en el Congreso, incluyendo en forma increíble a los del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), votaran en contra de la iniciativa, defendiendo así los intereses de la clase retrógrada y conservadora de la entidad que está en contra de ese partido y del propio presidente de la República Andrés Manuel López Obrador.
Hay que remarcar dos frases históricas, la de la presidenta nacional de Morena Yeidckol Polevnski, que ha "afirmado que Morena se ha llenado de sabandijas" y las que hicieran ayer dirigentes estatales del Partido del Trabajo, de reconocida militancia de izquierda, "de que los diputados y diputadas de Yucatán que votaron en contra del matrimonio igualitario, de los derechos humanos y universales para todos NO TIENEN VERGÜENZA". Muy acertadas las declaraciones muy enfáticas de quienes dirigen Morena a nivel nacional y del PT en Yucatán.
Los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con claras y distinguidas excepciones; del Partido Acción Nacional (PAN) y del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena); la hicieron de nuevo y votaron en contra de los derechos humanos, pisotearon las leyes y mandatos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que ha dictaminado al respecto.
Estos persignados diputados han quedado bien con el arzobispo de Yucatán quien seguramente les ha otorgado indulgencias plenarias para el perdón de sus pecados, pero solamente mientras sean diputados y diputadas y gozan también del aplauso y el reconocimiento del gobernador viajero panista Mauricio Vila Dosal, quien dictó las órdenes y dio líneas y éstas fueron obedecidas a carta cabal con la docilidad de un perrito.
Hubo también diputados y diputadas que en esta histórica sesión del Congreso del Estado, histórica por sus ilegalidades y su desprecio a las leyes que los padrecitos de la Patria prometieron cumplir, que se distinguieron por el respeto a la justicia y a los derechos humanos que votaron a favor de esta iniciativa, estos legisladores y legisladores se han ganado el respeto del pueblo, de la sociedad y de las numerosas agrupaciones que luchan por los derechos humanos.
Los diputados dignos, con merecido respeto y aplauso, quienes supieron ser congruentes con el respeto a los Derechos Humanos, son Karla Franco Blanco, Lila Frías Castillo y Janice Escobedo, las tres del PRI; Alejandro Cuevas Mena, del Partido de la Revolución Democrática (PRD); Silvia América López Escoffié y Milagros Romero Bastarrachea, del partido Movimiento Ciudadano (MC); Katia Bolio Pinelo, del Partido Acción Nacional (PAN) y Luis María Aguilar, de Nueva Alianza.
8 votos a favor, de los 9 que tuvo la iniciativa, ya que al haber sido secreta la votación, unicamente se conoce quienes lo hicieron en ese sentido, porque así lo han manifestado públicamente, queda en duda, un voto más, el noveno, que aunque en alguna ocasión el diputado del partido verde dijo lo haría a favor en la primera votación que se realizó en el Congreso yucateco, en esta segunda votación, se desconoce el sentido de su sufragio.
Retomamos las palabras de los dirigentes del Partido del Trabajo (PT) en Yucatán "Los diputados y diputadas del Congreso del Estado de Yucatán que votaron en contra del matrimonio igualitario, es decir de los derechos humanos, no tienen vergüenza alguna".
DAVID BARRERA CANTO.- Julio 17 de 2019.-