Más de 2 mil votos, que nadie quiere
La marcha XV de la Comunidad LGTI realizada el sábado pasado en el Centro Histórico de la ciudad, en la que participaron unas 2 mil personas, dejó entrever muchos detalles.
En primera instancia, digámoslo de esta manera, el movimiento ha crecido en los últimos años, en años anteriores, el contingente era reducido. En esta ocasión, muchos chicos y chicas de esta comunidad caminaron desde Mejorada hasta la Plaza, reclamando el espacio que les corresponde en la sociedad.
Otro detalle, además de colorido y muy llamativo, es que decenas de meridanos admiraron, aplaudieron y celebraron junto con los chicos y chicas gay el derrotero, que completó un tramo de 14 calles, desde la 59 con 50, hasta el final, en la 63 con 60 y 62.
La marcha por el Día del Orgullo Gay, se inició en 2002, en esa primera ocasión pocos, muy pocos jóvenes acudieron a la cita. Este año, la concentración fue poderosa, ruidosa, abierta y los integrantes de la Comunidad, demostraron fuerza.
Números más, números menos, la apuesta de poco más de 2 mil personas a este evento habla de una capacidad de fuerza importante de la sociedad. 2 mil votos, yo diría que varios miles más, que los partidos políticos desechan, evaden y se niegan a capturar.
En pleno año electoral en Yucatán, las apuestas políticas se iniciaron en enero, estos miles votos son despreciados. En primera instancia el PRI-gobierno estatal jamas se ha interesado por darles espacio, aun y cuando en sus viejas tácticas de simulación se dice integrador, aglutinante y respetuoso de los derechos humanos.
En el otro palacio-PAN, la mojigatería blanquiazul no se atreve, jamas se ha atrevido a entender y aceptar la responsabilidad constitucional de velar por los derechos de este grupo de ciudadanos. El arribismo panista y sus viejas ligas católicas, viven en el siglo pasado, arrastrando ataduras y valores rancios, muchos, que ni ellos practican.
En su caso el PRD-social, ha mantenido una congruencia con las demandas de los grupos LGTI a lo largo del tiempo, incluyentes, pero sesgados por momentos los “amarillos”, caminaron en Progreso, en la primera marcha Gay en ese puerto y en la edición XV de Mérida.
Vale la pena decir, que otros partidos emergentes poco o nada toman en condición la opinión y forma de pensar de este populoso grupo. Es preciso decirlo, ya no es tan minoritario. Estimaciones realizadas por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos estiman que unas 22 mil personas en Yucatán forman parte de este núcleo.
De esta manera, ni al gobierno, ni a los partidos, ni a los legisladores, mucho menos a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos les importa esta numerosa cantidad de ciudadanos. Es tiempo electoral, la conciencia se agudiza.
Muchas veces los políticos se preguntan porque siempre hay urnas varias, una buena respuesta es porque hay grandes grupos de personas que no son tomadas en cuenta y no se identifican con ninguna ideología.
Es tiempo electoral y los aplaudidores estarán buscando votos, quizá algún día se olviden de sus prejuicios y respondan por la determinación constitucional de darle a todos los ciudadanos, todos sus derechos.