Los comerciantes de Chichén Itzá no saldrán de la zona arqueológica
Mérida, Yucatán a 13 de julio de 2019.- En una nueva convocatoria y reto a las autoridades, los comerciantes y ambulantes instalados en Chichén Itzá, unos 900 en total dieron a conocer que no abandonarán la zona arqueológica invadida desde hace más de dos décadas y que exigirán al gobierno federal respuestas ante la falta de atención a sus demandas.
Los integrantes de la agrupación: Convergencia Nacional de la Economía Social AC, (Coneso), dieron a conocer que las autoridades no han mediado en las condiciones para resolver las carencias de los grupos de ambulantes que venden productos en la zona arqueológica de Chichén Itzá.
Encabezados por Humberto Vela Góngora, Sergio Ortiz Gutiérrez e Ignacio Álvarez Quintana, dieron a conocer un posicionamiento sobre la determinación de sus asociados de permanecer vendiendo sus productos en la urbe maya, aún y cuando las leyes y consideraciones jurídicas han intentado desalojarlos.
Vela Góngora expuso que los comerciantes y ambulantes que han invadido los vestigios arqueológicos se escudan en legislaciones internacionales y artículos de la Constitución para no salir de este sitio histórico, considerado Patrimonio de la Humanidad.
Expresó que los tratados internacionales firmados por México con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), amparan las condiciones de los ambulantes.
Expuso que el gobierno no ha tomado medidas específicas para atender las demandas de los comerciantes, que exigen la expropiación de tierras cercanas a la zona arqueológica que están en manos de extranjeros y que deben pertenecer a los ejidatarios y campesinos de los municipios cercanos.
Agregó que la situación actual de los campesinos es muy deplorable y por ello, están pidiendo recursos y condiciones para que puedan ser dotados de casas, baños, cocinas ecológicas que les permitan salir adelante y no vivan en la extrema pobreza.
Una vez más establecieron que aún y cuando la ley del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) establecen que las zonas arqueológicas no deben incluirse vendedores ambulantes y comerciantes, los integrantes de esta agrupación se mantienen, porque aseguran hay leyes federales y tratados internacionales que los protegen en sus reclamos y demandas.
Ante medios de comunicación, los representantes de este organismo exigieron al gobierno federal sensibilidad y responsabilidad para cumplir promesas incumplidas en materia de protección y preservación de la seguridad de los comerciantes que desde hace dos décadas invadieron la zona arqueológica y venden productos en los accesos y vialidades internas de este sitio histórico-cultural.
El reclamo empresarial y de las instituciones estatales y federales para la expulsión de comerciantes y ambulantes que se mantienen vendiendo productos en la zona arqueológica de Chichén Itzá se prolonga por casi tres décadas. Desde 1980 un grupo de comerciantes invadió este recinto histórico, que posteriormente fueron desalojados por la fuerza y tiempo después retomaron.
De los cerca de 100 invasores que ingresaron a finales de los años 80 ahora suman cerca de 900 que las autoridades se niegan a retirar argumentando aspectos legales en los que se amparan al menos dos agrupaciones de ambulantes que aglutina a los comerciantes.
El sector empresarial turístico ha establecido de manera insistente, desde hace más de 15 años la exigencia para que el gobierno actué y sean retirados estos ambulantes que acosan al turista y en ocasiones venden estupefacientes, trafican con piezas arqueológicas, se prostituyen y también ocasionan un daño a la imagen del destino turístico más importante de la zona peninsular.