Dos de Octubre: La matanza de estudiantes en Tlatelolco
Mérida, Yucatán a 1 de octubre de 2018.-Mañana dos de octubre se conmemora en México los trágicos sucesos que ensangrentaron nuestra nación, la matanza de estudiantes en Tlatelolco. Las protestas estudiantiles en 1968 alarmaron a los organismos que traían las Olimpiadas a nuestro país, y preocuparon a los políticos y al mandatario en turno que sentían que sentían que se les iba de la mano carretadas de dinero para sus arcas personales.
La iniciativa privada de ese entonces, la siempre hambrienta y nunca saciada IP mexicana y extranjera, que habían hecho grandes inversiones y que pretendían obtener pingües ganancias por ello, crearon el fantasma del "comunismo", los medios de comunicación de ese entonces,incondicionales al gobierno, contribuyeron a difundir la presencia de un falso movimiento comunista en México y desde Los Pinos y de Bucareli ordenaron la masacre de estudiantes, sin importar sexo ni edad y de las agrupaciones de obreros y de campesinos que apoyaban al movimiento.
Los mercenarios cumplieron con su deber, recibieron muchos billetes manchados de sangre, se olvidaron del honor y de que son pueblo uniformado que deben cuidar y resguardar al pueblo y mataron a miles de estudiantes, todos inocentes, eran estudiantes, obreros y campesinos que querían un cambio en México, ya estaban cansados de la explotación, de los salarios miserables, de una élite en nuestra sociedad, de una división de clases, el dinero en poquísimas manos, dueños de todo en México con sus socios extranjeros y millones de mexicanos en la pobreza extrema, de la falta de oportunidades para hacer estudios superiores.
Un pueblo inerte, una comunidad estudiantil indefensa sin más armas ni tácticas de guerra que sus voces y discursos cargados de condenas y denuncias por los abusos de la clase gobernante y de los empresarios explotadores de los trabajadores, nada ha cambiado ahora, mientras que los gobiernos sigan siendo tricolores o azules, son la misma cosa, el mismo estercolero.
Ya se avizora en México un cambio, ya hay esperanzas, con las elecciones del 1 de juliopasado en el que 30 millones de mexicanos decidieron ya no más. Esperemos sin embargo que no haya de nuevo una decepción.
Ese dos de julio de 1968, en Tlatelolco, desde lo alto de los edificios del complejo habitacional Nonoalco-Tlatelolco, militares muy bien entrenados, francotiradores profesionales, dispararon a discreción con armas de grueso poder, de gran calibre a una multitud indefensa, desarmada, sin conocimientos de combate, fueron acribillados, otros estudiantes y líderes, muchos de ellos, fueron a parar a la cárcel y muchos más están hasta ahora en calidad de desaparecidos, me viene a la mente el doloroso caso de los 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecidos también al parecer por fuerzas del orden, aunque se trate de culpar por esta desaparición forzada, que ha llenado a 43 familias y a todo México de un gran dolor y su lucha por encontrarlos no cesa, llevan cuatro años de lucha incansable, se les han cerrado todas las puertas y no pierden las esperanzas sobre todo porque a partir del 1 de diciembre se les abrirán las puertas del Palacio Nacional con Andrés Manuel López Obrador, cuando sea ya Presidente de la República, ojalá que no se pierda esta última esperanza.
Mañana dos de octubre habrán celebraciones en todo el país de agrupaciones estudiantiles, magisteriales, de dirigentes de partidos políticos de izquierda, de obreros y de campesinos, de defensores de los derechos humanos, de padres de familias y muchas más, para recordar la barbarie, el asesinato cruel de los estudiantes en Tlatelolco, que quedó impune. Los autores materiales e intelectuales no fueron castigados aunque ya están en el basurero de la historia, entre ellos el ex presidente de México Gustavo Díaz Ordáz.
Se espera un evento especial del presidente electo de México Andrés Manuel López Obrador y de su partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que arrasó en las elecciones del 1 de julio pasado, un pueblo cansado de tanta injusticia, de tanta impunidad y de la corrupción votó por Morena.
La sangre joven, la sangre mártir, de miles de estudiantes acribillados por las balas de los sicarios al servicio del gobierno y de las furzas oscuras (no vivas) de México, tiene que ser recordada en un acto de justicia, la justicia que no obtuvieron y los criminales fueron absueltos de sus crímenes. Que no se repita un dos de octubre como el de 1968, es lo más importante.-
A 50 años de la matanza de Tlatelolco.
David Barrera Canto.-