Con la mujer en Yucatán, hay un compromiso pendiente
El 8 de marzo pasado se celebró en el mundo el Día Internacional de la Mujer. Hubo grandes manifestaciones, en la Ciudad de México marcharon tal vez por primera vez miles de campesinas e integrantes de diferentes agrupaciones femeniles.
En Yucatán no pasó inadvertido. El gobernador Mauricio Vila Dosal prometió nuevas acciones a favor de la mujer, connotadas priistas dieron pláticas y conferencias, en las calles de la ciudad hubo algunas marchas. No se vieron o no las ví, a las llamadas "abuelas" que acusaron de haber sido defraudadas por la ex Fiscal General del Estado del Estado, ex presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado y ahora directora del Registro Civil del actual gobierno panista, la priista Celia Rivas Rodríguez (para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo). Estas abuelas hicieron plantones cada sábado sin faltar durante el gobierno de Rolando Zapata Bello acusando de fraude a Celia Rivas y al candidato perdidoso a la alcaldía de Mérida.
Tampoco hicieron presencia las funcionarias bien pagadas (para ellas no hay austeridad,es típico en el panismo yucateco) de la flamante nueva Secretaría de la Mujer creada por el actual gobierno, y mucho menos del Instituto Municipal de la Mujer. Ambas dependencias son una buena fuente de empleo para las amigas del gobernador Mauricio Vila Dosal y del alcalde Renán Barrera Concha. Son muchas las panistas a quienes tienen que darle chamba. ¿Les recuerda a alguien o a algo?.
Aunque se presuma de equidad de género en el Congreso del Estado, ya que hay igual número de mujeres y de hombres, a quienes sus respectivos partidos, especialmente el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN), las premiaron con curules entre ellas a Rosa Adriana Díaz Lizama, la saltimbanqui azul, de la política panista, brinca de un cargo a otro o a Katia Bolio Pinelo, la diputada del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (Iepac), que tienen mucha chamba como hablar por celular en las sesiones o pescar pulpo en época de veda y diputadas viajeras y ausentes sin explicar el motivo como las de Movimiento Ciudadano (MC) las ex panistas Silvia América López Escoffié, o que se le haya dado más presencia a las mujeres en cargos municipales y estatales, donde han demostrado su ineptitud, a la mujer yucateca no se le ha hecho justicia, sigue relegada, siento sufriendo violencia doméstica, sigue siendo víctimas de injusticias, con presentar iniciativas rosa, sin trascendencia alguna en el Congreso del Estado para sus compañeras de género, no se les está haciendo justicia, la mujer sigue marginada.
Aunque el PRI, el PAN y el MC hayan premiado a mujeres con diputaciones y con cargos en el gobierno estatal o en el municipal, muchas han sido reprobadas ya, entre ellas
Erica Millet Corona, de Sedeculta, Michelle Friedman Hirsh, de la Secretaría de Turismo, Loreto Villanueva Trujillo, de la Secretaría de Educación entre otras, las mujeres en Yucatán siguen ganando salarios paupérrimos, con extenuantes horarios de labores, explotadas por sus patrones, acosadas sexualmente.
La mujer yucateca sigue sufriendo agresiones físicas, verbales, una violencia intrafamiliar de muchas formas por sus propias parejas, de nada han servido la creación de una flamante Secretaría de la Mujer para que reciban orientación, apoyo legal, médico, psicológico, para que les otorguen créditos para ser micfoempresarias, para poder desempeñar un oficio con salarios dignos. La mujer yucateca sigue siendo agredida y si se atreve a denunciar, lo hace con miedo, lo hace con desconfianza porque las autoridades no harán nada y todo quedará impune.
Hay muchas Cleos, el personaje que desempeña Yalitza Aparicio en la laureada película Roma en Mérida y en todo Yucatán, hay muchas prostituta sin tener al alcance ayuda social, son víctimas de un sistema de explotación sexual y económica en la entidad, hay muchas muyjeres abandonadas por sus hijos, hay muchas mujeres ya ancianas que son despojadas de su pobre patrimonio por sus propios familiares y se quedan materialmente vivierndo en la calle.
Esas mujeres que ocupan cargos públicos y de elección popular, que tienen el poder para hacer muchas cosas por las mujeres, deben de presentar iniciativas de importancia para el beneficio de ellas (de las mujeres) , no organizar cursitos de cocina, repostería, de zumba, de corte y confección, de cultora de belleza, eso es nada más entretenimiento no una solución para los problemas de las mujeres.
Con las mujeres de Yucatán las autoridades todas, tienen un compromiso pendiente, que no den caramelos a alguien que se muere de hambre, o una aspirina a quien tenga cáncer. Hay un problema grave ahí latente. Las mujeres pelearon por mejores posiciones políticas, ya las tienen, que devuelvan ese enorme regalo que les dieron sirviendo al pueblo, escuchándolo y sobre todo solucionar los problemas de las mujeres. Que se lo cuelguen en las orejas como si fueran aretes de esos costosos que usan, las diputadas locales, las diputadas federales, las senadoras, las regidoras y las secretarias del gabinete. Que escuchen el clamor de sus compañeras de género, que no solamente disfruten de las mieles del poder y de los sueldazos que reciben.
DAVID BARRERA CANTO.- 9 de Marzo de 2019.-