Con gran desconfianza, los mexicanos desbordan su generosidad
Los mexicanos, de Yucatán y de todo el país, desbordaron y siguen desbordando su generosidad a las víctimas de los fatales sismos que sacudieron el 7 y el 19 de septiembre pasado, los estados de Morelos, Chiapas, Oaxaca, Tabasco, Veracruz y la Ciudad de México entre otros.
Hay que señalarlo porque así fue, los mexicanos acudieron a los sitios de acopio instalados en diferentes lugares de Mérida, como el Centro de Convenciones Siglo XXI que le quedó muy lejos a los del sur que querían donar, las instalaciones del DIF-Yucatán, el Palacio Municipal, la Cruz Roja y otros más, con gran desconfianza, con temor en cierto modo, de que sus generosos donativos en especie y en dinero para los cientos de damnificados por estas tragedias naturales, fueran a parar a otras manos y que sirvieran para las campañas políticas que se avecinan, ya está muy cerca el 2018.
El amor al prójimo venció a la desconfianza, pero debe de ser un llamado de alerta para las autoridades de que el pueblo ya los mira como representantes de la rapiña, gobernadores como Javier Duarte de Ochoa de Veracruz, Roberto Borge de Quintana Roo, César Duarte de Chihuahua, la corrupta administración de Ivonne Ortega Pacheco en Yucatán, denunciadas en las redes sociales han sacudido al pueblo de México, mucho más que los sismos del 7 y del 19 de septiembre. Su voracidad sin límites han cansado al pueblo.
En esta enorme jornada de amor y generosidad de los mexicanos, se vieron muchos actos de deshonestidad, en Morelos por ejemplo tres enormes vehículos que transportaban víveres para los damnificados de Morelos recolectados en todas las iglesias de Mérida, en una jornada organizada por la arquidiócesis de Yucatán, fueron detenidos a la entrada de ese estado y llevados por gente armada al local del DIF Morelos, cuando debieron haberse descargado en las iglesias de las comunidades más afectadas de esa entidad.
La desconfianza de la gente fue palpable aquí en Mérida, en varios centros de acopio que visité, la gente llevaba sus donativos ya marcados con plumón que decía "donativo para el sismo" o "para damnificados del terremoto", "víctimas del sismo" o simplemente "sismo 2017" o con el código de barras, principalmente productos enlatados, ya tachados con plumón o marcador.
Pero la generosidad no disminuyó en todo momento, lo que permitió a las autoridades llevar toneladas de víveres. ¿Será para los damnificados? ¿o los mejores víveres y productos donados serán para que los candidatos del PRI en las próximas elecciones repartan entre su gente?. La duda existe, hay la desconfianza, pero creo que si sale a la opinión pública en su momento propicio casos de rapiña por los sismos y se difunde en las redes sociales, (ya sabemos que los jilgueros de la televisión muy bien pagados no dirán nada), será una loza para el partido que sea descubierto en este vil hurto.
Lo veremos en el 2018, las elecciones están muy cerca. El castigo del pueblo con su voto será terrible.
DAVID BARRERA CANTO.- 2 de octubre de 2017.-